En determinadas peritaciones de Mutua Madrileña se da la circunstancia de que no se autoriza, durante la visita pericial inicial, la reparación de todas las piezas afectadas en un mismo siniestro. No obstante, una vez finalizada la reparación, dichas piezas pueden ser finalmente consideradas y aceptadas, debiendo regresar el vehículo a taller.
Esta forma de proceder puede dar lugar, en determinados casos, a inconvenientes de carácter operativo y económico para el taller.
Situación de ampliación de daños validada por Mutua Madrileña
En aquellos casos en los que finalmente se autorizan las piezas inicialmente pendientes, se podría producir la siguiente situación desfavorable para el taller:
- Eliminación de la constante (cte) asociada al proceso, al considerarse que se trata del mismo parte.
- Repetición de procesos operativos ya realizados, tales como:
- Preparación del vehículo.
- Preparación de mezclas, limpiezas de equipos, etc…
- Organización del trabajo y reasignación de recursos.
- Ausencia de remuneración por estos trabajos adicionales, pese a requerir tiempos reales y necesarios para ejecutar la reparación.
Debe tenerse en cuenta que, si el vehículo regresa al taller para reparar las piezas inicialmente no aceptadas, la aseguradora — además de abonar la reparación, tiempos y materiales de pintura — debería abonar la constante correspondiente a los trabajos de preparación, que puede suponer hasta 1 hora de mano de obra.
No obstante, a veces, el perito puede argumentar que la constante ya fue abonada en la primera reparación y que, al tratarse del mismo parte, no corresponde aplicarla nuevamente. Sin embargo, desde la perspectiva del taller, se está ejecutando una nueva intervención, con procesos que deben repetirse y que generan un coste real.
Recomendación
- Revisar cuidadosamente las peritaciones en las que no se autoricen todas las piezas afectadas en la visita inicial.
- Controlar la correcta aplicación de la constante cuando el vehículo regrese para completar reparaciones inicialmente no autorizadas.
- Exigir su incorporación cuando corresponda, justificando que se trata de una nueva intervención con procesos que deben repetirse.
La no aplicación de esta constante supone una merma directa en la rentabilidad del taller, por lo que su correcta valoración es esencial. Puestos al habla con el Equipo Técnico de Siniestros de Mutua nos confirman el procedimiento expuesto cuando concurran las circunstancias mencionadas.
