Madrid Central ha tenido un fuerte efecto negativo en todos los talleres del centro de Madrid, incluidos o no en la zona afectada

ASETRA publica un estudio de impacto realizado en mayo, comparando las cifras de facturación enero-abril 2019 con el mismo período de 2018.

20181016Madrid, 27de junio. Madrid Central ha tenido un impacto muy negativo, tanto en la docena de talleres ubicados en la zona de restricción circulatoria, como en los aproximadamente 110 centros de reparación y mantenimiento de vehículos situados fuera de su perímetro en un contorno de 1,5 km. Así lo indican los resultados de un estudio real de impacto realizado por ASETRA durante el mes de mayo, en el que se pedía a las empresas asociadas, a través de una encuesta, datos comparativos de su actividad entre los períodos enero-abril 2018 y enero-abril 2019. 

Resumimos a continuación las principales conclusiones de la encuesta:

Talleres ubicados en Madrid Central:

El cien por cien de los talleres encuestados califican de “muy importante” el efecto de Madrid Central en la actividad de su empresa. El número de operaciones realizadas entre enero y abril con respecto a los mismos meses de 2018 ha caído una media cercana al 40 por ciento. El descenso en la facturación ha supuesto un 33 por ciento. La diferencia entre ambos se explica en base a que, sobre todo, se han perdido operaciones de mantenimiento preventivo y, en menor medida, las producidas por averías, más caras.

Con esas cifras, y si no se produjeran cambios en Madrid Central, el futuro de dichas empresas resulta poco viable, más si se tiene en cuenta que, de acuerdo con el programa de funcionamiento, a partir del 1 de enero de 2020 no podrían acceder a la zona los vehículos sin etiqueta medioambiental de la DGT. Y los talleres encuestados indican que más de la mitad de los vehículos que llegan a sus instalaciones no las tienen.


Talleres ubicados a una distancia de hasta 1,5 km del perímetro de Madrid Central 

El cien por cien de las empresas encuestadas de la zona de referencia señalan que la puesta en marcha de Madrid Central ha influido de manera negativa en su actividad, aunque el 83 por ciento califica de “leve” el impacto (descenso de facturación inferior al 4 por ciento), mientras que un 17 por ciento considera que la influencia negativa ha sido notable (una media de 12 por ciento de reducción en sus ventas).

Los talleres atribuyen al desconocimiento sobre el perímetro real de Madrid Central y al miedo a ser multados la causa de que una parte de los clientes no acudan a sus instalaciones.  Existía, además en el momento de hacer la encuesta, otro motivo de preocupación: el temor a que la extensión de Madrid Central pudiera aumentar.